En ocasiones, las situaciones de explotación sexual infantil pueden superarse. Es lo que nos cuenta un reciente artículo de El País. Se presenta la superación de algunas mujeres que han pasado por una terrible situación de trata ilegal, que se estima en 2016 sufrieron más de 9.000 niños en el subcontinente indio y desaparecieron unos 111.500. El destino mayoritario de estos menores es la explotación sexual que se calcula afecta a un total de 1,2 millones de menores. Sin embargo, estas escandalosas cifras no son proporcionales a los condenados por llevar a cabo estas actividades; en 2015 sólo hubo 55 personas condenadas.
Sin embargo, una vez más una ONG está comprometida con una realidad de explotación de menores y les presta ayuda. En este caso, la organización holandesa Free a Girl, que desarrolla el proyecto School for Justice, ha contribuido en los últimos 10 años a la liberación de 4.651 niñas de burdeles en Asia.
El mencionado proyecto, ofrece becas de estudio a estas víctimas del tráfico de personas para que accedan a la universidad y estudien Derecho y las acompaña a lo largo de su formación. Estas personas, fundamentalmente niñas, tienen una edad muy temprana cuando son secuestradas, vendidas, torturadas y obligadas a tener relaciones sexuales con diferentes hombres a diario.
Por esa terrible situación pasaron siete jóvenes que ahora tienen distintas edades: Heer (20), Brishti (20), Disha (19), Luna (18), Gauri (30), Koyal (21) y Rimpa (29). Pero afortunadamente fueron ayudadas por el proyecto School for Justice y tres de ellas acaban de superar el examen de acceso a la universidad. Sus historias, tienen el denominador común de la explotación sexual y en algunos casos su venta como una mercancía más. Aunque no se conoce con exactitud el precio al que fueron vendidas, la ONG piensa que los precios están entre 25.000 y 200.000 rupias indias, que equivalen a entre 590 y 826 euros).
En el artículo se apunta que la pobreza, que azota a la mujer con más fuerza, es también un factor importante de la prostitución ilegal. Así se observa en el caso de Koyal, secuestrada junto a Disha y que cuenta su historia“Tenía 18 años, mi familia era muy pobre y decidí irme a Calcuta para trabajar en la fábrica donde estaba mi hermana. Conocimos a una pareja muy simpática en el tren que nos ofreció un trabajo muy bien pagado. No llegamos al final de nuestro trayecto, nos encerraron en una casa en Delhi donde éramos violadas por hombres”
Además, estas valientes mujeres se compromente en ayudar a otras que estén pasando por lo que ellas pasaron. Esto es lo que dice Asha, quien declara "Quiero ser abogado porque quiero luchar contra la trata de niños".
La misma motivación tiene Rimpa, quien indica lo siguiente: “Nadie me ayudó cuando lo necesitaba, así que quiero convertirme en abogada, luchar por mí y colaborar con otras mujeres”.
Esperamos seguir conociendo casos reales de personas y organizaciones que se comprometen en recuperar la dignidad de otras personas.
Este espacio pretende ser un grito en contra de la esclavitud infantil, en todas sus formas. Queremos contribuir a informar y concienciar sobre esta gran tragedia de nuestro tiempo, así como proponer soluciones y motivar el compromiso. Para contactar, dirigirse a esclavitudinfantilno@gmail.com.
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jueves, 24 de enero de 2019
sábado, 28 de noviembre de 2015
20 DE NOVIEMBRE: SI AL DERECHO A LA INTEGRIDAD SEXUAL Y A LA PROTECCIÓN. NO A LA PROSTITUCIÓN INFANTIL
En relación con la serie de artículos publicados en nuestro blog con motivo del 20 de Noviembre, dedicamos este a la prostitución y explotación sexual infantil, una problemática que no deja indiferente a nadie al tratarse de una de las peores y más dañinas maneras de explotación infantil.
Podemos decir que, por desgracia, esta tragedia no es algo inexistente o que se de en muy pocas situaciones, en países en los que hay grandes dificultades para velar por los derechos fundamentales. Esto ocurre, y se está dando actualmente, en países como Estados Unidos; en octubre, el FBI norteamericano anunció el éxito de la operación Cross-Country, una operación anual que abarca distintos estados.
La edición de este año (la novena desde que comenzase la operación), con actuaciones en 135 ciudades de distintos estados norteamericanos, ha concluido con la liberación de nada menos que 149 menores explotados sexualmente (con una edad de 12 años el más pequeño) y el arresto de numerosos proxenetas. Si este dato resulta chocante para un país como Estados Unidos, no lo es menos que la herramienta CyberTipline®, destinada a recoger pistas sobre posibles explotaciones sexuales de menores, haya recogido 4.300.000 informes desde su creación en 1998.
En la operación Cross Country, junto con el FBI han colaborado otras administraciones públicas y el National Center for Missing & Exploited Children. Esta última organización norteamericana tiene un fuerte compromiso para luchar contra el tráfico y la explotación sexual de menores, con una campaña destina en exclusiva a estos. Según esta, 325.000 menores de Estados Unidos, Canadá y México están en riesgo cada año de ser víctimas de explotación sexual.
Efectivamente, también en países vecinos a Estados Unidos se dan situaciones similares. En otro reciente artículo de El Huffington Post se presentaban otros casos de explotación sexual de menores en México. En él se pone nombre y cara a esta tragedia, al presentar a Karla Jacinto, quien manifiesta lo siguiente: "Me han violado 43.200 veces". Karla calcula que ese número de agresiones sufrió en 4 años, desde que fuera secuestrada por un traficante de menores con 12 años.
Esta joven, que cuenta actualmente con 23 años de edad, ha sido recibida por el Papa Francisco y por el Congreso de Estados Unidos, donde ha afirmado: "Tenéis que saber lo que me pasó y quitaros la venda de los ojos". Actualmente es una activista que trabaja junto con la Fundación Camino a Casa, que tiene como objeto social la asistencia y restauración de niñas y adolescentes que han sido víctimas de Explotación Sexual Comercial Infantil en México.
Por desgracia, no son estos casos aislados. Ya anteriormente hemos publicado en este blog algunas entradas en relación con esta problemática, como el caso de Anamika (de India) y el de tantos otros menores explotados sexualmente a través de Internet, Según la ONG Humanium, comprometida para acabar con las violaciones de los Derechos del Niño en el mundo, las consecuencias de la prostitución infantil son fundamentalmente la negación del acceso a servicios (educación, sanidad...), riesgo a contagiarse de enfermedades de transmisión sexual, así como otros daños físicos e importantes trastornos psicológicos (depresión, confusión de la personalidad o de la orientación sexual, problemas de conducta, problemas para dormir, pérdida de seguridad en sí mismos, desconfianza u odio hacia los adultos...).
Por desgracia, no son estos casos aislados. Ya anteriormente hemos publicado en este blog algunas entradas en relación con esta problemática, como el caso de Anamika (de India) y el de tantos otros menores explotados sexualmente a través de Internet, Según la ONG Humanium, comprometida para acabar con las violaciones de los Derechos del Niño en el mundo, las consecuencias de la prostitución infantil son fundamentalmente la negación del acceso a servicios (educación, sanidad...), riesgo a contagiarse de enfermedades de transmisión sexual, así como otros daños físicos e importantes trastornos psicológicos (depresión, confusión de la personalidad o de la orientación sexual, problemas de conducta, problemas para dormir, pérdida de seguridad en sí mismos, desconfianza u odio hacia los adultos...).
En relación con la Convención sobre los Derechos del Niño, son varios los derechos recogidos en esta que se vulneran con la prostitución infantil y la tata que habitualmente está asociada a esta. Este acuerdo internacional es claro en esta materia, con artículos como el 34, que indica lo siguiente:
"Los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abuso sexuales. Con este fin, los Estados Partes tomarán, en particular, todas las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir:
a) La incitación o la coacción para que un niño se dedique a cualquier actividad sexual ilegal;
b) La explotación del niño en la prostitución u otras prácticas sexuales ilegales;
c) La explotación del niño en espectáculos o materiales pornográficos."
Pese a la obligación que impone este artículo a los Estados Partes para la protección de la infancia, vemos como no se está haciendo lo suficiente. En el mismo sentido, también establece claramente las obligaciones de los Estados Partes el artículo 19:
"1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo."
Según la información publicada por UNICEF, los gobiernos de 192 países representados por las Naciones Unidas han firmado esta convención, para comprometerse contra la prostitución, esclavitud sexual y trata de menores. Resulta sorprendente que un país como Estados Unidos sea uno de los tres únicos países que no han firmado esta convención.
Como tristemente comprobamos, queda mucho por hacer para que sean efectivos estos derechos para todos los niños y niñas de nuestro mundo.
martes, 21 de enero de 2014
Sweetie - Ilusionante iniciativa contra la explotación sexual
A últimos de 2013 se dio a conocer un excelente trabajo desarrollado por la ONG Terre des Hommes Netherlands (TDH). Se trata de una novedosa investigación, centrada en el campo del abuso sexual a menores a través de la Web. Parece que la naturaleza de la explotación sexual a menores está cambiando debido al incremento en el acceso a Internet y los abusadores ya no se desplazan físicamente para tener relaciones con menores. En la actualidad, estos contactos se llevan a cabo mediante cámara web, en lo que se denomina Turismo Sexual Infantil por Webcam. Esta nueva forma de abusos, según la definición que proporciona esta organización, se produce cuando "adultos pagan para ver y dirigir en directo imágenes de menores de otro país realizando actos sexuales delante de una cámara web" y está prohibida por las leyes internacionales por ser una forma de explotación sexual infantil.
Los daños que esto supone supone para las víctimas son desastrosos, ya que produce en ellas efectos psicológicos permanentes y profundos. Los menores suelen padecer depresión, ansiedad y hostilidad, que pueden manifestarse en enfermedades físicas y pesadillas. Entre otros muchos efectos, las víctimas desarrollan a menudo una comprensión anormal de la sexualidad y las relaciones. Aquellas otras víctimas con las que además se ha traficado y que han sido secuestradas, también pueden padecer maltrato físico y negligencia. Como indica TDH, aunque no haya contacto físico entre el abusadores y las víctimas, no se reduce la gravedad del trauma psicológico causado, que puede tardar varios años en superarse.
Por desgracia, esta vía de abusos se está extendiendo rápidamente, incrementándose en gran medida el número de víctimas. Aunque es difícil ofrecer datos, la ONU y el FBI calculan que hay una media de 750.000 pederastas conectados a Internet en cada momento, repartidos en unas 40.000 salas de chat públicas. Se estima que sólo en Filipinas hay decenas de miles de niños y niñas (a veces de tan sólo 6 años) víctimas de esta explotación. Pero la cifra más escandalosa es la siguiente: hasta el momento de publicar la campaña, sólo 6 hombres han sido acusados en todo el mundo por este tipo de delitos.
En Filipinas se conoce hasta dónde llega esta situación, pero por desgracia no hay motivo para pensar que no está extendido en otras partes, especialmente en el Sudeste Asiático, donde el índice de acceso a Internet está creciendo y existe una infraestructura criminal bien desarrollada de explotación sexual infantil y tráfico de personas.
Para conseguir estas pruebas y datos, TDH ha entrado en el "ojo del huracán", haciéndose pasar por una niña filipina de 10 años en esas salas de chats donde se cometen los delitos. Para ello han creado a Sweetie, una simulación en 3D por ordenador que ha aparentado ser una niña explotada más. Gracias a este engaño, los delincuentes se sienten seguros y comentan voluntariamente con Sweetie algunos detalles que posteriormente permitirán identificarlos y presentar pruebas contra ellos, de manera legal.
Los investigadores que han controlado este "avatar" indican que "en cuanto te conectas y te identificas como una niña filipina, se abalanzan sobre ti". Se llegan a cifras de decenas e incluso cientos cada hora, siendo capaces de saturar el ordenador con el que ha trabajado el equipo. Es desgarrador oír hablar a estas personas de cómo se comportan los pederastas: "hay hombres que se conectan, buscan a estas niñas, las violan virtualmente, apagan el ordenador y se van al trabajo como si no hubiera pasado nada". Como en la explotación sexual de menores sin emplear Internet, son principalmente hombres de países ricos los que cometen estos atropellos, aunque los perfiles de los abusadores son muy variados.
Si los datos sobre el problema eran alarmantes, casi lo son más las cifras de la propia investigación: en tan sólo diez semanas, cuatro investigadores de TDH han localizado a mil depredadores sexuales, cuyos datos han sido puestos en manos de la Interpol pero no se han hecho públicos. Esto, además de dar una idea real sobre la magnitud del problema, pone de manifiesto que sin muchos medios se puede poner fin a este nuevo tipo de explotación infantil, que es un delito en casi todos los países del mundo.
Además, también se han aliado con Avaaz para crear una campaña de recogida de firmas virtual que reclama a las autoridades y responsables policiales la protección de los menores que son explotados por esta nueva vía. Si esta ONG ha conseguido identificar a mil, la policía podría identificar a más de cien mil abusadores cada año. Puedes unirte a esta campaña y firmar, a través del siguiente enlace.
Desde esta entrada de nuestro blog queremos felicitar y agradecer a Terre des Hommes el gran trabajo que han realizado y animarlos a seguir apostando por la infancia, trabajando por detener la explotación infantil. Pese al gran problema que se pone de manifiesto, es esperanzador e ilusionante ver este tipo de iniciativas que nos muestran todo lo que se puede llegar a hacer.
Afortunadamente, se van produciendo avances para combatir esta lacra ya que según informaba la BBC en un reciente artículo, se ha arrestado a 17 británicos, en una operación policial en 14 países y 5 de ellos han sido ya condenados. Además, se han producido operaciones policiales en otros países como Australia, Estados Unidos, Francia, Alemania, Canada, Hong Kong, Holanda, Suecia, Noruega, Taiwan, Dinamarca y Suiza. También es llamativo el caso de India, donde 103 ciudadanos serán encausados gracias a la investigación de TDH ya que la legislación india es muy moderna y estricta para este tipo de delitos.
A continuación se puede visionar el vídeo de presentación de la campaña, subtitulado en español.
También hay disponibles otros documentos de la investigación: resumen de prensa (en inglés), guía con preguntas habituales y el informe completo (en inglés).
miércoles, 28 de agosto de 2013
Vendida de niña para ser explotada sexualmente
Recientemente, la ONGD Manos Unidas ha hecho pública una noticia. En ella se recoge el testimonio de Anamika, una niña de la ciudad de Ranchi (situada en Jharkhand, al norte de India) que fue vendida cuando tenía poco más de 12 años para ser explotada sexualmente.
Del testimonio de Anamika se puede extraer algunos fragmentos que nos pueden dar qué pensar sobre las causas de este tipo de explotación: "Mi madrastra nunca me quiso y un día, aprovechando la ausencia de mi padre, entró en contacto con unos de esos hombres que aparecen de vez en cuando por la aldea, y que siempre terminan llevándose a alguna niña con ellos. Esa vez la niña fui yo. Mi madrastra me vendió por unas rupias, que iban a solucionar, en parte, algunos problemas económicos que teníamos. El hombre nos dijo que yo iba a ir a la ciudad, a trabajar en una casa donde me iban a tratar muy bien…
¡Mentira! Sí que me emplearon en una casa, pero de masajes… A partir de ahí empezó un calvario que prefiero no contaros. Durante meses, me vi encerrada, trabajando a todas horas, a demanda de los hombres que venían al local."
Desgraciadamente, este no es el único caso, sino que son millones de niñas las que en todo nuestro planeta son explotadas sexualmente con fines comerciales. En esta línea, hace sólo unos meses (mayo de 2013) se publicó el informe "Breaking the silence on violence against Indigenous Girls, adolescents and young women : A call to action based on an overview of existing evidence from Africa, Asia Pacific and Latin America", elaborado por UNICEF, UN Women, UNFPA, ILO y OSRSG/VAC. Este informe indica que la explotación sexual a mujeres menores está presente en las tres regiones estudiadas (África, Ásia-Pacífico y Latino América). Destaca la idea de que la esclavitud infantil, en términos generales, y la explotación sexual, más concretamente, se intensifican en el caso de la población indígena. Tal es el caso, por ejemplo de las jóvenes (entre 12 y 16 años) de la región de Mekong, Tailandia, que representan la mayor parte de las víctimas del tráfico de personas, principalmente para explotación sexual.
Resulta sorprendente que según este informe, más del 90% de los países han desarrollado mecanismos legales para prohibir la explotación sexual de menores (incluida la prostitución). Sin embargo, parece ser que estas medidas gubernamentales no evitan que gran cantidad de menores (mayoritariamente niñas) sigan siendo vendidas y explotadas.
En el caso de Anamika, con la que comenzábamos esta entrada, el final ha sido mejor que el de otras muchas niñas. En una redada policial, la presencia de personal de una ONG ha permitido su liberación y su reinserción. Tal es el objetivo del "Programa para la reducción del tráfico de niñas", que cubre 30 aldeas del distrito de Bero, al oeste de Ranchi y que está financiado por Manos Unidas. Este, pretende alcanzar unos ambiciosos objetivos a lo largo de los tres años que tiene por duración: "las niñas y mujeres ya organizadas, y debidamente formadas y reforzadas en sus propias capacidades, conocerán sus derechos, serán conscientes de su dignidad de personas, y sabrán como defenderse de los peligros que las rodean".
Esperamos que así sea.
Del testimonio de Anamika se puede extraer algunos fragmentos que nos pueden dar qué pensar sobre las causas de este tipo de explotación: "Mi madrastra nunca me quiso y un día, aprovechando la ausencia de mi padre, entró en contacto con unos de esos hombres que aparecen de vez en cuando por la aldea, y que siempre terminan llevándose a alguna niña con ellos. Esa vez la niña fui yo. Mi madrastra me vendió por unas rupias, que iban a solucionar, en parte, algunos problemas económicos que teníamos. El hombre nos dijo que yo iba a ir a la ciudad, a trabajar en una casa donde me iban a tratar muy bien…
¡Mentira! Sí que me emplearon en una casa, pero de masajes… A partir de ahí empezó un calvario que prefiero no contaros. Durante meses, me vi encerrada, trabajando a todas horas, a demanda de los hombres que venían al local."
Desgraciadamente, este no es el único caso, sino que son millones de niñas las que en todo nuestro planeta son explotadas sexualmente con fines comerciales. En esta línea, hace sólo unos meses (mayo de 2013) se publicó el informe "Breaking the silence on violence against Indigenous Girls, adolescents and young women : A call to action based on an overview of existing evidence from Africa, Asia Pacific and Latin America", elaborado por UNICEF, UN Women, UNFPA, ILO y OSRSG/VAC. Este informe indica que la explotación sexual a mujeres menores está presente en las tres regiones estudiadas (África, Ásia-Pacífico y Latino América). Destaca la idea de que la esclavitud infantil, en términos generales, y la explotación sexual, más concretamente, se intensifican en el caso de la población indígena. Tal es el caso, por ejemplo de las jóvenes (entre 12 y 16 años) de la región de Mekong, Tailandia, que representan la mayor parte de las víctimas del tráfico de personas, principalmente para explotación sexual.
Resulta sorprendente que según este informe, más del 90% de los países han desarrollado mecanismos legales para prohibir la explotación sexual de menores (incluida la prostitución). Sin embargo, parece ser que estas medidas gubernamentales no evitan que gran cantidad de menores (mayoritariamente niñas) sigan siendo vendidas y explotadas.
En el caso de Anamika, con la que comenzábamos esta entrada, el final ha sido mejor que el de otras muchas niñas. En una redada policial, la presencia de personal de una ONG ha permitido su liberación y su reinserción. Tal es el objetivo del "Programa para la reducción del tráfico de niñas", que cubre 30 aldeas del distrito de Bero, al oeste de Ranchi y que está financiado por Manos Unidas. Este, pretende alcanzar unos ambiciosos objetivos a lo largo de los tres años que tiene por duración: "las niñas y mujeres ya organizadas, y debidamente formadas y reforzadas en sus propias capacidades, conocerán sus derechos, serán conscientes de su dignidad de personas, y sabrán como defenderse de los peligros que las rodean".
Esperamos que así sea.
lunes, 20 de mayo de 2013
Una realidad que no es noticia: EL MATRIMONIO INFANTIL
Una de cada nueve niñas se casará antes de cumplir los 15 años
La periodista Cristina Lomba publica (ver noticia completa) en el diario "Libertad digital" una noticia digna de que el mundo sepa lo que realmente sucede en el mundo.
El matrimonio infantil es una realidad que azota principalmente a los países del hemisferio sur y que afecta sobre todo a las niñas. Según un Informe del Fondo de Población de la ONU (UNFPA), una de cada tres niñas que viven en países subdesarrollados, excluyendo China, se casarán antes de cumplir los 18 años. Una de cada nueve se casarán antes de cumplir los 15. La mayoría viven en zonas rurales, son pobres y su educación también lo es. La pobreza a menudo subyace en el matrimonio infantil. Según el informe "un matrimonio en la infancia supone un final prematuro y poco natural de la niñez". Se les obliga a ocuparse de las tareas del hogar, mantener relaciones sexuales y, por lo tanto, en muchos casos, cuidar de los hijos, responsabilidades para las que no están preparadas ni física ni emocionalmente.
Novias del hambre
Las crisis humanitarias agravan la vulnerabilidad de las niñas. Algunos padres creen que el matrimonio asegura el futuro de sus hijas. En tiempos de conflicto o en desastres naturales los padres pueden casar a sus hijas como último recurso, ya sea para llevar a la familia un ingreso a o para ofrecer a la niña algún tipo de protección, sobre todo en contextos donde la violencia sexual es común. Estas chicas son llamadas "novias de hambre". Se han dado situaciones de este tipo, por ejemplo, en Liberia, Uganda, Sierra Leona o Sudán durante los conflictos armados. En muchos de estos lugares, en los que el conflicto surge entre dos etnias, la violación se utiliza como arma de guerra para "contaminar" a las mujeres de la otra etnia, que serán repudiadas. Sus padres intentan casarlas con un hombre de su misma etnia que las proteja frente a los ataques de los hombres de la otra raza.
Más de 67 millones de mujeres se habían casado con menos de 18 en 2010 en todo el mundo. Si nada cambia, en la próxima década 14,2 millones de niñas menores de 18 años se casarán cada año, 15,1 millones de niñas al año a partir de 2021.
En muchos casos son aisladas de su familia y sus amigos. Según explica en el informe el director del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Babatunde Osotimehin, "elegir cuándo y con quién casarse es una de las decisiones más importantes de la vida". Y añade que debe ser tomada "cuando se esté listo, como un adulto". A menudo, el matrimonio infantil condena a las niñas a ser analfabetas. En Sierra Leona, del 90% de las niñas que concluyen la educación primaria solo la mitad de ellas acaban el primer ciclo de la educación secundaria y un número mucho más reducido termina el bachillerato. Y aunque en Sierra Leona ya existe una Ley que fija la edad mínima para el matrimonio en 18 años la dificultad procede de su aplicación, ya que las costumbres son muy fuertes.
El parto, principal causa de muerte
Una vez casadas, las niñas son incapaces de rechazar las relaciones sexuales por lo que suelen quedar embarazadas a muy temprana edad. Las complicaciones en el embarazo y el parto son la principal causa de muerte entre las adolescente de 15 a 19 años en los países subdesarrollados según la ONU. Una de los daños más comunes que provoca en estas niñas el parto es la fístula obstétrica, que suele ser causa de un parto demasiado largo. Esta lesión provoca en las niñas constantes dolores e incontinencia, y por lo que muchas veces son rechazas por sus maridos, familias y comunidades. Además, estas niñas son especialmente vulnerables a contraer el Sida y otras infecciones de transmisión sexual. Casi 16 millones de niñas adolescentes dan a luz cada año en los países del sur. Para Naciones Unidas (ONU), prevenir el matrimonio infantil implica reducir el embarazo precoz y con ello el riesgo tanto de la madre como del hijo. (Mapa; Fuente: UNFPA)
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