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martes, 20 de noviembre de 2018

DIA UNIVERSAL DEL NIÑO: MIGRACION, DESPLAZAMIENTO Y EDUCACION

Este martes, como cada 20 de Noviembre, se celebra el Día Universal del Niño,día dedicado a todos los niños y niñas del mundo y dirigido, particularmente, a recordar la situación de millones de ellos que no asisten a la escuela y están desprotegidos y desarraigados, buscando concienciar a todas las personas sobre la necesidad de luchar por sus derechos y trabajar día a día por mejorar sus condiciones de bienestar y buscar su desarrollo.

Este año UNICEF invita al público a conectarse a Internet y a firmar una petición mundial en la que se pide a los dirigentes gubernamentales que se comprometan a hacer realidad los derechos de todos los niños.

Por su parte, con ocasión de esta jornada, la UNESCO ha presentado hoy, en Berlín, el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2019, titulado Migración, desplazamiento y educación. Construyendo puentes, no muros".

El informe muestra que, en la actualidad, el número de niños migrantes y refugiados en edad escolar en todo el mundo ha aumentado un 26% desde 2000 y podría llenar medio millón de aulas.


Asimismo destaca los logros y las deficiencias de los países para garantizar el derecho de los niños migrantes y refugiados a una educación de calidad. Aunque en teoría el derecho de estos niños a una educación de calidad se reconoce cada vez más, en la práctica es ignorado diariamente en aulas y patios escolares y algunos gobiernos incluso lo niegan rotundamente.

Así, en la presentación del Informe, la directora de la UNESCO destacó que la mitad de las personas desplazadas por la fuerza en el mundo tienen menos de 18 años. Sin embargo, muchos países los excluyen de sus sistemas educativos nacionales. Los niños que buscan asilo y están detenidos en países como Australia, Hungría, Indonesia, Malasia y México tienen un acceso limitado o nulo a la educación.

Los refugiados rohingya en Bangladesh, los refugiados burundeses en la República Unida de Tanzania, los refugiados karen en Tailandia y muchos refugiados afganos en Pakistán solo pueden recibir una educación en escuelas separadas, no formales, comunitarias o privadas, algunas de las cuales no están certificadas. Algunos de estos países de acogida no proporcionan a los estudiantes refugiados la enseñanza de idiomas que necesitan para lograr la integración social y adquirir buenas perspectivas de empleo.

Kenya, por ejemplo, permite que los refugiados se beneficien de su currículo educativo nacional, pero no logra una inclusión total porque sus estudiantes refugiados viven en campamentos donde no pueden interactuar con sus compañeros kenianos. Por lo tanto, han establecido sesiones escolares separadas, por la mañana y por la tarde, para los niños con ciudadanía keniana y los niños refugiados, lo que limita la interacción entre los dos grupos.





En este sentido, hay que tener en cuenta que los países de ingresos bajos y medios albergan al 89% de los refugiados, pero carecen de fondos para hacer frente a la situación. Los donantes deben multiplicar su inversión en la educación de los refugiados por tres y garantizar un apoyo a largo plazo. Sin embargo, como se observa en ocho de los diez principales países de acogida de refugiados, los sistemas educativos nacionales han avanzado en la inclusión de alumnos refugiados. Entre esos países figuran algunos de bajos ingresos, como Chad, Etiopía y Uganda, y otros como Canadá e Irlanda, que se constituyen como líderes mundiales en la implantación de políticas de educación inclusiva para inmigrantes.

De otra parte, en la presentación del informe se destacó que la proporción de estudiantes con antecedentes migratorios en los países de ingresos altos ha aumentado del 15% al 18% entre 2005 y 2017.

Ahora son 36 millones, equivalente a toda la población en edad escolar en Europa. Al ritmo actual, la proporción podría aumentar a 22% para 2030. Pero a los niños inmigrantes no se les da una oportunidad justa de ser exitosos. En la Unión Europea, en 2017, el doble de jóvenes nacidos en el extranjero abandonaron la escuela en comparación con los nativos. Los estudiantes inmigrantes de primera generación en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) fueron 32% menos propensos que los nativos a lograr aptitudes básicas en lectura, matemáticas y ciencias en 2015.

Manos Antoninis, Director del Informe, declaró: “Los países no pueden pensar que el trabajo ha terminado una vez que los inmigrantes están en la escuela, porque continúan siendo excluidos de muchas otras maneras. Terminan en circuitos escolares más lentos o en centros escolares de escasos recursos en barrios con problemas”. Sin embargo, continuó Antoninis, “casi todos los países están firmando los dos pactos globales sobre refugiados y migrantes, que contienen varios compromisos educativos clave. Este podría ser el punto de inflexión tan esperado”.

Finalmente, el informe recoge las siguientes recomendaciones:

1.- Proteger el derecho a la educación de los migrantes y las personas desplazadas.
2.- Integrar a los migrantes y a las personas desplazadas en los sistemas nacionales de educación.
3.- Comprender y planificar para cumplir con las necesidades educacionales de los migrantes y las personas desplazadas.
4.- Representar historias de migración y desplazamiento en la educación de forma realista para desafiar los prejuicios.
5.- Preparar a profesores de migrantes y refugiados para abordar la diversidad y la adversidad.
6.- Sacar partido al potencial de los migrantes y las personas desplazadas.
7.-Apoyar las necesidades educativas de los migrantes y las personas desplazadas en la ayuda humanitaria y al desarrollo. 

Ojalá la jornada de hoy nos ayude a tener presentes a los niños migrantes y desplazados forzosos, sus injustas e inhumanas condiciones de vida y, sobre todo, a reivindicar para ellos un efectivo derecho a la educación y a la infancia, exigiendo a los gobiernos de los países que garanticen que puedan desarrollar sus vidas en condiciones dignas y adecuadas, de modo que se proteja su derecho a la salud, a la educación, a la integración en las comunidades de acogida, de forma que se promueva la superación de las dramáticas situaciones familiares y personales que han debido afrontar y el desarrollo integral de sus personas.

viernes, 28 de abril de 2017

NIÑOS SIRIOS: REFUGIADOS Y ESCLAVOS

Sin duda, una de las realidades que mayor estupor nos produce en el momento actual es la guerra de Siria, la sangría continua de millones de vidas inocentes que está provocando y el calvario de los ciudadanos sirios que se ven obligados a abandonar su hogar y su país para encaminarse hacia la supervivencia, estrictamente física, en algún campo de refugiados.

Según los datos divulgados por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 3 de cada 4 ciudadanos sirios han tenido que abandonar su hogar. Ello supone una cifra superior a 13 millones de personas, de los cuales, 4,8 millones, según las mismas fuentes de ACNUR, se han visto obligados a instalarse en campos de refugiados existentes en Líbano, Jordania o Turquía. Más de la mitad de estas personas son niños.

Pues bien, aunque resulte difícil imaginar una situación más dolorosa que la de estos niños, desplazados y privados de su infancia, primero, por la guerra y, luego, por su condición de refugiados, lo cierto es que la investigación desarrollada por periodistas del programa documental Panorama de la BBC, ha dado a conocer que la situación de más de medio millón de estos niños es, si cabe, todavía más inhumana.

En efecto, en el documental producido por la cadena británica, se afirma que, más de medio millón de niños sirios en Turquía, de entre 5 y 14 años, son sometidos a jornadas de más de 12 horas diarias de trabajo, en condiciones de esclavitud, sin medidas de seguridad de ninguna clase, en talleres textiles clandestinos para obtener un exiguo “salario” de poco más de 1 dólar por hora, con el que contribuir a mantener a sus familias.

Estos productos textiles son adquiridos por proveedores que contratan con marcas de gran envergadura, tanto británicas (Marks&Spencer) como españolas (Mango o Zara).

                            
                    Foto Documental BBC Niños en talleres en Estambul

Conocidas tales denuncias por los responsables de las citadas empresas, todas ellas han rechazado las imputaciones que se les atribuyen, aludiendo a que se trata de subcontratistas con los que no tienen relación contractual directa.

Link de la noticia en la BBC:

Sin embargo, ello no debe impedir que se les exija que actúen con la mayor diligencia y compromiso en la defensa de los menores para detectar estos supuestos de utilización de mano de obra infantil y esclava y garantizar que los productos que venden en nuestro país estén fabricados en condiciones justas y, por supuesto, sin utilización de menores.

Sin perjuicio de remitirnos a los datos que se ponen de manifiesto en el documental citado, sirva este artículo para denunciar una situación absolutamente inadmisible y para reclamar un mayor compromiso de consumidores y autoridades para su erradicación.

Puede ser que el final de la guerra siria no esté en nuestras manos. Tampoco acabar con el injusto éxodo de sus ciudadanos hacia los campos de refugiados. Pero, sin duda, la decisión de adquirir o no un vaquero u otra prenda en cuya elaboración se haya empleado a menores, en este caso, refugiados sirios nos corresponde sólo a nosotros.

Ejercitemos esa libertad con responsabilidad. Esas pequeñas decisiones no son irrelevantes. Esos pequeños gestos pueden contribuir a que las multinacionales conviertan en una prioridad efectiva el garantizar que las materias primas y los productos que ponen en el mercado se hayan producido en condiciones dignas.

Cada uno de nosotros puede contribuir, al ejercer su poder como consumidor, a que la protección de la infancia, particularmente, de la que vive en condiciones de vida de mayor vulnerabilidad y privación de derechos, sea un principio no sólo teórico.

A nosotros nos corresponde que ese principio no se deje a un lado cuando se trata de obtener un beneficio económico a cualquier precio o de satisfacer nuestro consumismo.

Y podemos contribuir, también, a dar a conocer y denunciar la inhumanidad de las condiciones en las que sobreviven, sólo desde el punto de vista estrictamente físico, pero sin perspectivas de una vida digna y auténticamente humana, los refugiados sirios, dos millones y medio de los cuales son niños, obligados a abandonar su hogar y su país para encaminarse hacia la supervivencia, estrictamente física, en algún campo de refugiados, pues su derecho a una vida digna en la que desarrollarse, plenamente, como personas se les niega injustamente.



miércoles, 30 de diciembre de 2015

La salida de la Esclavitud Infantil: Ser Niño Refugiado. #BastaYa


Hoy más que nunca debemos ser la voz de los más necesitamos en este mundo, siendo éstos los niños. Debe ser una prioridad mundial que todos los niños refugiados y aquellos en situación de esclavitud infantil en sus países de origen, sobre todo en aquellos donde existan todo tipo de guerras deban acogerse por todos los Gobiernos del Mundo. Mientras en Occidente no veamos al mundo de una manera distinta y no cambiemos nuestra forma de pensar, no seremos capaces de priorizar lo que verdaderamente es importante.

Es inaceptable que solo en la guerra de Siria este provocando de manera exponencial el mercado y trata de niños para fines sexuales, además de la esclavitud infantil de todo tipo de niños como mercadeo laboral por la sumisión y obediencia que tienen estos pequeños.

Un nuevo informe publicado por la ONG "Save the Children" y el Fondo de la ONU para la Infancia traslada cifras terroríficas en Siria y Jordania sobre  la vida de los niños y de cómo tienen que dejar su infancia y convertirse en los nuevos refugiados del Siglo XXI para salvarse de la explotación y esclavitud infantil.

Según este documento, dentro de Siria los niños contribuyen al ingreso familiar en más de tres cuartas partes de los hogares encuestados. Tras cinco años de conflicto, cuatro de cada cinco personas en Siria vive en la pobreza y hay 7,6 millones de desplazados internos. Además, los índices de desempleo pasaron de 14,9% en 2011 a 57,7% a finales de 2014.

En el caso de Jordania, cerca de la mitad del total de los niños sirios refugiados son actualmente el sustento de la familia en los hogares, individual o conjuntamente con otros miembros de la unidad familiar, mientras que en Líbano se han detectado casos de niños de hasta seis años que trabajan.


Cualquier tipo de guerra y más  en el último año se ha observado que los niños son los verdaderos perdedores y los que más se aproximan a todo tipo de pobreza. Debemos ser conscientes que la sociedad en que vivimos debe transformar este hecho y estos acontecimientos aunando todas las voces posibles

Durante 2015 y el próximo año 2016 vamos a seguir denunciando y optando por la erradicación de cualquier tipo de esclavitud infantil. El apoyo a cualquier niño o niña del mundo seguirá siendo nuestra prioridad siempre de manera verídica y con datos estadísticos y documentales.  

Nuestro futuro son los niños y por ello nuestra opción es trabajar y darnos para que el artículo 4 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948  donde se establece que:

 «Nadie será obligado a ser esclavo o a servir; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidos en todas sus formas», sea una auténtica realidad.