Recientemente, la ONGD Manos Unidas ha hecho pública una noticia. En ella se recoge el testimonio de Anamika, una niña de la ciudad de Ranchi (situada en Jharkhand, al norte de India) que fue vendida cuando tenía poco más de 12 años para ser explotada sexualmente.
Del testimonio de Anamika se puede extraer algunos fragmentos que nos pueden dar qué pensar sobre las causas de este tipo de explotación: "Mi madrastra nunca me quiso y un día, aprovechando la ausencia de mi padre, entró en contacto con unos de esos hombres que aparecen de vez en cuando por la aldea, y que siempre terminan llevándose a alguna niña con ellos. Esa vez la niña fui yo. Mi madrastra me vendió por unas rupias, que iban a solucionar, en parte, algunos problemas económicos que teníamos. El hombre nos dijo que yo iba a ir a la ciudad, a trabajar en una casa donde me iban a tratar muy bien…
¡Mentira! Sí que me emplearon en una casa, pero de masajes… A partir de ahí empezó un calvario que prefiero no contaros. Durante meses, me vi encerrada, trabajando a todas horas, a demanda de los hombres que venían al local."
Desgraciadamente, este no es el único caso, sino que son millones de niñas las que en todo nuestro planeta son explotadas sexualmente con fines comerciales. En esta línea, hace sólo unos meses (mayo de 2013) se publicó el informe "Breaking the silence on violence against Indigenous Girls, adolescents and young women : A call to action based on an overview of existing evidence from Africa, Asia Pacific and Latin America", elaborado por UNICEF, UN Women, UNFPA, ILO y OSRSG/VAC. Este informe indica que la explotación sexual a mujeres menores está presente en las tres regiones estudiadas (África, Ásia-Pacífico y Latino América). Destaca la idea de que la esclavitud infantil, en términos generales, y la explotación sexual, más concretamente, se intensifican en el caso de la población indígena. Tal es el caso, por ejemplo de las jóvenes (entre 12 y 16 años) de la región de Mekong, Tailandia, que representan la mayor parte de las víctimas del tráfico de personas, principalmente para explotación sexual.
Resulta sorprendente que según este informe, más del 90% de los países han desarrollado mecanismos legales para prohibir la explotación sexual de menores (incluida la prostitución). Sin embargo, parece ser que estas medidas gubernamentales no evitan que gran cantidad de menores (mayoritariamente niñas) sigan siendo vendidas y explotadas.
En el caso de Anamika, con la que comenzábamos esta entrada, el final ha sido mejor que el de otras muchas niñas. En una redada policial, la presencia de personal de una ONG ha permitido su liberación y su reinserción. Tal es el objetivo del "Programa para la reducción del tráfico de niñas", que cubre 30 aldeas del distrito de Bero, al oeste de Ranchi y que está financiado por Manos Unidas. Este, pretende alcanzar unos ambiciosos objetivos a lo largo de los tres años que tiene por duración: "las niñas y mujeres ya organizadas, y debidamente formadas y reforzadas en sus propias capacidades, conocerán sus derechos, serán conscientes de su dignidad de personas, y sabrán como defenderse de los peligros que las rodean".
Esperamos que así sea.
Este espacio pretende ser un grito en contra de la esclavitud infantil, en todas sus formas. Queremos contribuir a informar y concienciar sobre esta gran tragedia de nuestro tiempo, así como proponer soluciones y motivar el compromiso. Para contactar, dirigirse a esclavitudinfantilno@gmail.com.
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miércoles, 28 de agosto de 2013
lunes, 24 de diciembre de 2012
Hay esperanza
En esta primera entrada del blog queremos transmitir un
mensaje optimista. Pese a las elevadísimas cifras de menores afectados por este
problema (400 millones en todo el mundo según algunas fuentes) y aunque las
previsiones no parecen excesivamente positivas, queremos comenzar transmitiendo
un mensaje esperanzador. Es mucho lo que se está haciendo para combatir este
problema y se están cosechando éxitos. Por supuesto que los esfuerzos por
terminar con esta injusticia deberían de incrementarse para ir reduciendo esa abominable
cifra, pero creemos importante también el valorar lo que se va consiguiendo.
Este mensaje optimista no esta basado únicamente en la utopía de creer
que llegaremos a ver un mundo donde no haya menores esclavizados, sino que hay
hechos reales que representan los frutos de la lucha contra la esclavitud
infantil. En este post queremos presentar dos de entre los muchos que pasan
desapercibidos para los principales medios de comunicación:
Con motivo de la visita a Guatemala de la Relatora Especial
de Naciones Unidas sobre la
Venta de Niños, la Prostitución Infantil
y la Utilización
de Niños en la Pornografía
(Sra. Najat M'jid Maalla), la institución del Procurador de los Derechos
Humanos de este país preparó un informe especial en agosto de 2012 (fuente). Según indica este informe, algunos de los problemas que afectan a la
infancia y adolescencia de este país continúan sin resolverse, pero la venta de
niños y las adopciones irregulares ha disminuido drásticamente. Después de
muchos años de estancamiento, se logró en 2003 la aprobación de la Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, que
fortaleció el marco legal para la promoción y protección de los derechos de las
nuevas generaciones de guatemaltecas y guatemaltecos. Aunque todavía queda
mucho por hacer en este país, según indica el informe es notorio un aumento del
nivel de conciencia de la sociedad y de las instituciones del Estado sobre la
importancia de defender, promover y hacer efectivos los derechos de la niñez y
la adolescencia, de lo cual es reflejo la aprobación y ratificación de varios
instrumentos internacionales atinentes, así como legislación nacional que
apunta hacia ese propósito.
Más recientemente hemos conocido que cerca de 400 menores, algunos de
tan solo seis años, a los que se obligaba a trabajar en minas de oro y
plantaciones de algodón ilegales, han sido rescatados tras una operación
policial coordinada por INTERPOL en Burkina Faso (fuente).
En esta acción desarrollada entre los días 29 y 30 de octubre se liberaron
estos menores y además se detuvo a 73 personas por trata de menores e
infracciones de la normativa laboral. Como indica Henri Guida Blemin,
funcionario especializado de la sección de Trata de Personas de INTERPOL, “el
éxito de la operación no se basa únicamente en el número de víctimas
rescatadas, sino también en que haya habido las infraestructuras y los
conocimientos necesarios para poder proseguir esta importante labor: de ahí que
la formación sea tan importante como el trabajo sobre el terreno. Si los
funcionarios no poseen los conocimientos precisos, no pueden desempeñar su
labor y, por lo tanto, no se puede mantener los logros alcanzados”. TUY es la
quinta operación de INTERPOL dirigida contra la explotación laboral de niños en
África. También se cosecharon éxitos en las operaciones BIA (2009), CASCADES y BANA (2010) y BIA II (2011), que
habían conducido al rescate de más de 400 niños en distintos puntos de África
Central y Occidental, así como a la detención de 93 personas.
Es motivo de alegría el comprobar que pese al desconocimiento
generalizado, estos progresos se van produciendo en diferentes ámbitos y a
diferente escala. Puede alimentar también nuestra esperanza el ver que sigue
habiendo personas e instituciones comprometidas con reducir la explotación que
todavía hoy sufren millones y millones de niñas y niños en nuestro mundo.
Además, como apuntaba un reportaje sobre esta temática de un conocido
programa de la televisión pública española: precisamente por eso, porque ni
siquiera los niños explotados han perdido la esperanza, debemos preguntarnos
qué podemos (y qué debemos) hacer para terminar con este gran problema de
nuestro tiempo.
Ubicaciones mencionadas en el artículo:
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