Mostrando entradas con la etiqueta Siria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Siria. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de junio de 2018

Wissam Ahmad, de vuelta de la guerra


Wissam Ahmad se parece a cualquier otro joven de su edad: intenta cuidar su imagen con lo que viste y con su peinado. A simple vista, nada hace presagiar la experiencia que vivió como niño soldado.
En un artículo de El País se narra la historia de este joven de 17 años que a los 12 fue forzado a combatir por las milicias de Al Nusra, un grupo armado cercano al Daesh.

Wissam nació en 2001 en Al-Ghariyah al-Gharbiyah, un pueblo de la provincia de Daraa, al suroeste de Siria. Allí vivía con su familia, no muy lejos de la frontera con Jordania, y le gustaba jugar con sus amigos, ver los partidos de fútbol, estudiar. “Lo normal para un chico de 10 años”, como él dice. Vivía feliz y nunca se habría imaginado que la guerra le cambiaría la vida. Esto llegó repentinamente cuando los milicianos  obligaron a las niñas a encerrarse en casa y a las mujeres a taparse. Las clases fueron suspendidas y las aulas se convirtieron en almacenes de armas y centros para el entrenamiento militar de niños. Wissam no pudo decir que no y pasó cinco meses recibiendo formación junto a una veintena de otros niños sobre cómo disparar o esconderse en caso de un ataque de un avión. A principios de 2014 huyó a Jordania con su familia, donde todavía reside, tras sufrir un bombardeo en el que perdió la pierna derecha. Con ayuda, ha vuelto a estudiar y se está esforzando para ser actor de teatro, pero no sabe adónde le llevará el futuro.

UNICEF denuncia que todas las partes implicadas en el conflicto en Siria reclutan a menores entre sus filas, no solamente para tareas auxiliares, sino también para la línea de frente, aunque admite que es muy difícil recabar datos fiables sobre el tema.

Afortunadamente, hay proyectos como Yo No que dan a conocer estas realidades y permiten que los jóvenes crezcan en tolerancia y respeto. A continuación, se puede ver un vídeo resumen de las actuaciones de este proyecto, entre las que se encuentran las charlas que ofrece Wissam sobre su historia:


viernes, 28 de abril de 2017

NIÑOS SIRIOS: REFUGIADOS Y ESCLAVOS

Sin duda, una de las realidades que mayor estupor nos produce en el momento actual es la guerra de Siria, la sangría continua de millones de vidas inocentes que está provocando y el calvario de los ciudadanos sirios que se ven obligados a abandonar su hogar y su país para encaminarse hacia la supervivencia, estrictamente física, en algún campo de refugiados.

Según los datos divulgados por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 3 de cada 4 ciudadanos sirios han tenido que abandonar su hogar. Ello supone una cifra superior a 13 millones de personas, de los cuales, 4,8 millones, según las mismas fuentes de ACNUR, se han visto obligados a instalarse en campos de refugiados existentes en Líbano, Jordania o Turquía. Más de la mitad de estas personas son niños.

Pues bien, aunque resulte difícil imaginar una situación más dolorosa que la de estos niños, desplazados y privados de su infancia, primero, por la guerra y, luego, por su condición de refugiados, lo cierto es que la investigación desarrollada por periodistas del programa documental Panorama de la BBC, ha dado a conocer que la situación de más de medio millón de estos niños es, si cabe, todavía más inhumana.

En efecto, en el documental producido por la cadena británica, se afirma que, más de medio millón de niños sirios en Turquía, de entre 5 y 14 años, son sometidos a jornadas de más de 12 horas diarias de trabajo, en condiciones de esclavitud, sin medidas de seguridad de ninguna clase, en talleres textiles clandestinos para obtener un exiguo “salario” de poco más de 1 dólar por hora, con el que contribuir a mantener a sus familias.

Estos productos textiles son adquiridos por proveedores que contratan con marcas de gran envergadura, tanto británicas (Marks&Spencer) como españolas (Mango o Zara).

                            
                    Foto Documental BBC Niños en talleres en Estambul

Conocidas tales denuncias por los responsables de las citadas empresas, todas ellas han rechazado las imputaciones que se les atribuyen, aludiendo a que se trata de subcontratistas con los que no tienen relación contractual directa.

Link de la noticia en la BBC:

Sin embargo, ello no debe impedir que se les exija que actúen con la mayor diligencia y compromiso en la defensa de los menores para detectar estos supuestos de utilización de mano de obra infantil y esclava y garantizar que los productos que venden en nuestro país estén fabricados en condiciones justas y, por supuesto, sin utilización de menores.

Sin perjuicio de remitirnos a los datos que se ponen de manifiesto en el documental citado, sirva este artículo para denunciar una situación absolutamente inadmisible y para reclamar un mayor compromiso de consumidores y autoridades para su erradicación.

Puede ser que el final de la guerra siria no esté en nuestras manos. Tampoco acabar con el injusto éxodo de sus ciudadanos hacia los campos de refugiados. Pero, sin duda, la decisión de adquirir o no un vaquero u otra prenda en cuya elaboración se haya empleado a menores, en este caso, refugiados sirios nos corresponde sólo a nosotros.

Ejercitemos esa libertad con responsabilidad. Esas pequeñas decisiones no son irrelevantes. Esos pequeños gestos pueden contribuir a que las multinacionales conviertan en una prioridad efectiva el garantizar que las materias primas y los productos que ponen en el mercado se hayan producido en condiciones dignas.

Cada uno de nosotros puede contribuir, al ejercer su poder como consumidor, a que la protección de la infancia, particularmente, de la que vive en condiciones de vida de mayor vulnerabilidad y privación de derechos, sea un principio no sólo teórico.

A nosotros nos corresponde que ese principio no se deje a un lado cuando se trata de obtener un beneficio económico a cualquier precio o de satisfacer nuestro consumismo.

Y podemos contribuir, también, a dar a conocer y denunciar la inhumanidad de las condiciones en las que sobreviven, sólo desde el punto de vista estrictamente físico, pero sin perspectivas de una vida digna y auténticamente humana, los refugiados sirios, dos millones y medio de los cuales son niños, obligados a abandonar su hogar y su país para encaminarse hacia la supervivencia, estrictamente física, en algún campo de refugiados, pues su derecho a una vida digna en la que desarrollarse, plenamente, como personas se les niega injustamente.



miércoles, 30 de diciembre de 2015

La salida de la Esclavitud Infantil: Ser Niño Refugiado. #BastaYa


Hoy más que nunca debemos ser la voz de los más necesitamos en este mundo, siendo éstos los niños. Debe ser una prioridad mundial que todos los niños refugiados y aquellos en situación de esclavitud infantil en sus países de origen, sobre todo en aquellos donde existan todo tipo de guerras deban acogerse por todos los Gobiernos del Mundo. Mientras en Occidente no veamos al mundo de una manera distinta y no cambiemos nuestra forma de pensar, no seremos capaces de priorizar lo que verdaderamente es importante.

Es inaceptable que solo en la guerra de Siria este provocando de manera exponencial el mercado y trata de niños para fines sexuales, además de la esclavitud infantil de todo tipo de niños como mercadeo laboral por la sumisión y obediencia que tienen estos pequeños.

Un nuevo informe publicado por la ONG "Save the Children" y el Fondo de la ONU para la Infancia traslada cifras terroríficas en Siria y Jordania sobre  la vida de los niños y de cómo tienen que dejar su infancia y convertirse en los nuevos refugiados del Siglo XXI para salvarse de la explotación y esclavitud infantil.

Según este documento, dentro de Siria los niños contribuyen al ingreso familiar en más de tres cuartas partes de los hogares encuestados. Tras cinco años de conflicto, cuatro de cada cinco personas en Siria vive en la pobreza y hay 7,6 millones de desplazados internos. Además, los índices de desempleo pasaron de 14,9% en 2011 a 57,7% a finales de 2014.

En el caso de Jordania, cerca de la mitad del total de los niños sirios refugiados son actualmente el sustento de la familia en los hogares, individual o conjuntamente con otros miembros de la unidad familiar, mientras que en Líbano se han detectado casos de niños de hasta seis años que trabajan.


Cualquier tipo de guerra y más  en el último año se ha observado que los niños son los verdaderos perdedores y los que más se aproximan a todo tipo de pobreza. Debemos ser conscientes que la sociedad en que vivimos debe transformar este hecho y estos acontecimientos aunando todas las voces posibles

Durante 2015 y el próximo año 2016 vamos a seguir denunciando y optando por la erradicación de cualquier tipo de esclavitud infantil. El apoyo a cualquier niño o niña del mundo seguirá siendo nuestra prioridad siempre de manera verídica y con datos estadísticos y documentales.  

Nuestro futuro son los niños y por ello nuestra opción es trabajar y darnos para que el artículo 4 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948  donde se establece que:

 «Nadie será obligado a ser esclavo o a servir; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidos en todas sus formas», sea una auténtica realidad.